Dinamarca tumba la reforma sobre el acceso a los documentos de la Unión Europea debido a desacuerdos insalvables
20 de junio 2012 -La presidencia danesa del Consejo de la Unión Europea dio por vencido ayer el intento por parte de la Comisión Europea, el Parlamento y los Estados miembros de llegar a un acuerdo sobre la reforma del Reglamento relativo al acceso público a los documentos de la UE.
Con el Parlamento Europeo manteniéndose firme en su posición y mostrándose favorable a una mayor transparencia para los ciudadanos mientras que la Comisión Europea presionaba para conseguir enmiendas al Reglamento, instando a excluir clases enteras de información o limitando la definición de “documento”, la resolución dependía de un acuerdo entre los 27 estados miembros reunidos en el Consejo. Sin embargo, las divergencias entre los estados miembros se agudizaron tanto que la presidencia danesa decidió abandonar la propuesta después de seis meses de intensas negociaciones. A los ciudadanos no se les permite el acceso a la información sobre el posicionamiento de cada estado miembro del Consejo, una práctica cuestionada por Access Info Europeante el Tribunal Europeo de Justicia Por otro lado, fuentes del Gobierno y del Consejo, que han participado en las negociaciones, afirman que una mayoría de los estados miembros, incluidos países como Francia y Alemania, apoya a la Comisión Europea o bien ha propuesto enmiendas para reducir la transparencia.
Con posiciones tan polarizadas, estaba claro que la actual versión del Reglamento 1049/2001 era preferible a la versión propuesta por la Comisión y que el compromiso necesario para alcanzar un acuerdo requería sacrificios, algo que ni el Parlamento Europeo ni la presidencia danesa iban a permitir.
El colapso de las negociaciones sobre la reforma del Reglamento 1049 implica que las normas actuales se van a mantener intactas, pero deja dos cuestiones pendientes.
La primera es si las reformas al Reglamento son necesarias para el debido cumplimiento del Tratado de Lisboa, lo que obligaría a las instituciones de la UE a tomar decisiones “de la forma más próxima posible a los ciudadanos”, y lo cual requiere también un proceso legislativo transparente. La Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea también reconoce ahora el derecho al acceso a documentos de la Unión Europea, “cualquiera que sea su soporte”, como un derecho humano fundamental. Como mínimo, los Tratados amplían el alcance del derecho de acceso a todos los órganos de la UE, pero no queda claro si es necesaria una modificación legislativa para poner un punto y final a las discrepancias actuales y a la vez armonizar los diferentes plazos de negociación para los órganos de la UE.La segunda cuestión, todavía en el aire debido al abandono de las negociaciones, es la propuesta de reforma de 2008 de la Comisión. Ésta deja abierta la posibilidad de retomar dicha propuesta a cada estado miembro que llegue a la Presidencia del Consejo. Access Info Europe ha mostrado su preocupación por este “cabo sin atar”, que incita a los países menos afines a la transparencia a aprobar medidas regresivas, en el caso de que la Comisión no retire su propuesta.







